- Sácalos de la bolsa inmediatamente después de entrenar.
- Limpia el exterior con un paño limpio y seco.
- Usa un desodorante para que tus guantes de saco se sequen por dentro más rápido y mejor.
- Guárdalos en un lugar fresco y seco con buena ventilación natural.
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También puedes usar un spray antibacteriano.
- En el caso de los guantes de saco de cuero: usa grasa para cuero/acondicionador para cuero una vez al mes para evitar grietas y que se resequen.