Muchas personas sufren inseguridad y falta de confianza en sí mismas desde una edad temprana.
Un arte marcial puede influir muy positivamente en este aspecto. En diversas artes marciales se aprenden ciertas cualidades mentales que ayudan a ganar más confianza en uno mismo.
En artes marciales como el boxeo, el kickboxing, el krav maga, el taekwon-do y el karate, la colaboración y la forma de afrontar la resistencia y los conflictos ocupan un lugar central. Estos deportes se centran en aumentar la resistencia física y mental.
Además, dan un impulso positivo a la autoimagen, la autoconciencia y la confianza en uno mismo. También fortalecen las habilidades sociales.
Especialmente eficaz en niños
Las artes marciales para ganar más confianza en uno mismo resultan especialmente eficaces en los niños. Un estudio de 2014 demostró que los niños que practican un arte marcial son mucho más resistentes.
Esto significaría que, si un niño comienza a practicar artes marciales desde una edad temprana, es muy probable que también tenga mucha más confianza en sí mismo más adelante.
Los niños aprenden a «sobrevivir» y a hacerse más fuertes precisamente afrontando desafíos. Muchos niños prefieren evitar este tipo de situaciones y, en la práctica, a menudo no saben cómo actuar.
La inseguridad que surge como consecuencia de ello a menudo no desaparece, sino que empeora. Por eso es importante que los niños aprendan estas cualidades, para sentar también una base para el futuro.
Los niños que tienen resistencia física y mental son víctimas del acoso con menos frecuencia y están mejor preparados para defenderse de él. Al aumentar su resistencia, un niño aprende a defenderse adecuadamente y a afrontar situaciones difíciles.
Conclusión: los niños que comienzan a practicar artes marciales desde una edad temprana demuestran tener mucha más confianza en sí mismos más adelante que los niños que no practican ningún arte marcial.
















