Paul Elliott creció en Middlesbrough, Inglaterra, en una familia deportiva: su padre era jugador de rugby y boxeador, su madre instructora de fitness y su hermana se convirtió en una jugadora profesional de hockey. El propio Elliott jugó de joven en las academias de Hartlepool y Middlesbrough y parecía encaminarse hacia una carrera profesional en el fútbol, hasta que descubrió el kickboxing a los quince años y quedó completamente enganchado. Al principio, sus padres insistían en que siguiera el camino económicamente más seguro del fútbol, pero finalmente apoyaron su decisión de dedicarse a los deportes de combate.
Su trayectoria tuvo una interrupción notable: Elliott se alejó durante un tiempo de los deportes de combate para estudiar una formación en ingeniería de instrumentación. Un visitante habitual de su gimnasio, un hombre llamado Paul que padecía un cáncer de estómago terminal, provocó un punto de inflexión decisivo. Este hombre confrontó a Elliott con su talento y le dijo: «Deja de levantar pesas. Vuelve a luchar, que es algo que se te da bien». Esas palabras impulsaron a Elliott a regresar a la competición en enero de 2017.
Elliott construyó un récord amateur perfecto de 4-0 antes de convertirse en profesional, y al principio encadenó cuatro victorias consecutivas por nocaut en el primer asalto. Graves lesiones —un menisco desgarrado, un músculo pectoral desgarrado y un ligamento cruzado roto— lo mantuvieron temporalmente fuera del ring, pero se recuperó y debutó en 2022 en ONE Championship. Su carrera en ONE ha sido irregular: además de un combate declarado nulo y dos derrotas por TKO, también logró victorias contundentes, entre ellas una victoria por TKO en el tercer asalto sobre Ryugo Takeuchi en ONE Fight Night 30, lo que lo llevó a una racha de tres victorias consecutivas antes de su enfrentamiento con Shamil Erdogan. Elliott es explícito sobre su ambición: convertirse en el primer campeón mundial de MMA de peso pesado de ONE de su país.
Importante para la precisión de este perfil: su récord oficial de combates muestra dos derrotas y un combate nulo; por tanto, no está invicto, aunque sí llevaba una racha de tres victorias antes del enfrentamiento con Erdogan.