De Vries comenzó a practicar kickboxing a los diecisiete años en Aardenburg. Al principio buscaba una manera de controlar su temperamento, pero pronto encontró en este deporte algo más que una simple vía de escape. Bajo la supervisión de Luc Verheije, se desarrolló en Oostburg hasta convertirse en un luchador de competición disciplinado.
Su gran salto llegó en 2023. En poco tiempo acumuló experiencia en Enfusion y Colosseum Tournament, donde conquistó el primer título mundial de la división de peso semipesado de Colosseum Tournament. Sus victorias solían ser contundentes, pero igual de importante fue la rapidez con la que logró adaptarse a distintos rivales y promociones.
Después, De Vries se convirtió en un nombre habitual del panorama internacional del kickboxing. Reunió títulos en Enfusion y K-1, mientras seguía compitiendo en distintas categorías de peso. Los contratiempos, como un combate que terminó sin decisión y una lesión en la mano que le obligó a retirarse, también formaron parte de su desarrollo.
De Vries sigue vinculado a sus orígenes en Zelanda. Desde Oostburg continúa trabajando con Luc Verheije en su carrera, mientras sigue midiéndose al más alto nivel con rivales nacionales e internacionales. Su apodo, Tarzan, hace referencia a la energía con la que entra en el ring, pero su trayectoria es, sobre todo, la historia de encontrar un rumbo y mantenerlo.